Deutsche ocultó pérdidas millonarias

Tres ex empleados acusan al banco alemán de inflar el valor de su cartera para evitar un rescate; las denuncias presentadas en 2010 y 2011 aseguran que las pérdidas alcanzaron los 12,000 mdd.

Por: Tom Braithwaite, Kara Scannell y Michael Mackenzie |
Jueves, 06 de diciembre de 2012 a las 12:21

Financial Times — La entidad financiera Deutsche Bank no reconoció pérdidas por 12,000 millones de dólares durante la crisis financiera, lo que ayudó al banco a evitar un rescate gubernamental, denunciaron tres ex empleados del banco ante las autoridades reguladoras estadounidenses.

Las tres denuncias, presentadas ante reguladores incluida la Securities and Exchange Commission (Comisión de Bolsa y Valores), afirman que el Deutsche minusvaloró una enorme posición en derivados estructurados conocidos como operaciones apalancadas super senior (leveraged super senior trades), de acuerdo a personas familiarizadas con las denuncias.

Las tres acusaciones alegan que si Deutsche hubiera contabilizado apropiadamente sus posiciones -con un valor estimado de 130,000 millones de dólares- su capital habría caído a niveles peligrosos durante la crisis financiera y podría haber requerido un rescate del Gobierno alemán para sobrevivir.

En cambio, los denunciantes sostienen que los operadores bancarios -con el conocimiento de los altos ejecutivos - evitaron contabilizar a valor de mercado (mark-to-market) las pérdidas durante la crisis en los mercados de crédito entre 2007 y 2009.

Dos de los ex empleados alegan que Deutsche minusvaloró el importe de las garantías aportadas en el año 2009 por Berkshire Hathaway (el conglomerado de Warren Buffett) sobre algunas de estas posiciones. La existencia de estas disposiciones no se había revelado previamente.

Por su parte, el Deutsche Bank dijo en un comunicado que las acusaciones tienen una antigüedad de dos años y medio y que fueron informadas públicamente en junio de 2011. El banco añadió que en su momento fueron objeto de "una investigación cuidadosa y exhaustiva" y eran "totalmente infundadas".

El banco indicó que dicha investigación reveló que las acusaciones "provienen de personas que no tienen conocimiento directo o responsabilidad respecto a hechos e informaciones clave". La institución prometió "seguir cooperando plenamente con la indagatoria de la SEC sobre este asunto".

Las denuncias fueron hechas en 2010 y 2011 de forma independiente cada una. Todos los denunciantes pasaron horas con los abogados de la SEC y proporcionaron documentos internos del banco, informaron personas familiarizadas con el caso.

Robert Khuzami, jefe de observancia de la ley dentro de la SEC, se ha abstenido de participar en todas las investigaciones porque él fungió como consejero general para el continente americano de Deutsche desde 2004 a 2009. Mientras que Dick Walker, el consejero general de Deutsche, es un ex jefe de observancia de la SEC. La SEC declinó hacer comentarios.

Dos de los ex empleados alegan haber sido despedidos ​​como consecuencia de expresar internamente su preocupación sobre la situación. Eric Ben-Artzi, un ex gestor de riesgo, fue despedido después de presentar una denuncia ante la SEC. En una demanda por separado ante el Departamento de Trabajo, asegura que su despido fue una represalia.

Matthew Simpson, un operador senior de Deutsche, también dejó el banco luego de haber interpuesto su denuncia ante la SEC. Simpson declinó comentar al respecto. Deutsche le pagó 900,000 dólares para resolver su demanda que planteaba su despido como represalia. En 2011 Reuters informó que Simpson había expresado su preocupación por irregularidades en las valoraciones.

El tercer denunciante, que ha pedido el anonimato, planteó sus cuestionamientos sobre el proceder del banco ante la SEC y voluntariamente dejó el banco.

Los denunciantes afirman que el banco valoró erradamente las posiciones al no contabilizar las pérdidas cuando el mercado empeoró. Dicen que si las valoraciones hubieran sido propiamente hechas las pérdidas habrían superado los 4,000 millones de dólares y podrían haber ascendido hasta los 12,000 millones de dólares.

"La supervivencia puede ser un motivador poderoso", dijo Jordan Thomas, especialista de las prácticas de denuncia de irregularidades en el bufete jurídico Labaton Sucharow, que representa el Sr. Ben-Artzi.

"Durante la crisis financiera, muchas instituciones financieras se enfrentaron a una amenaza existencial y la evidencia sugiere que el Deutsche Bank cruzó la línea al inflar sustancialmente el valor de su cartera de derivados de crédito".


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