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Apple sufre la maldición del 4%

Las acciones de la firma perdieron 25% de su valor luego de tener una subida importante en el S&P; necesita un lanzamiento que no sea una reedición de sus dispositivos conocidos, dicen analistas.

Por: Tim Bradshaw |
Lunes, 24 de diciembre de 2012 a las 06:00

Financial Times — Tal vez es sólo la ‘maldición del 4%'. En febrero, Apple se unió al selecto grupo de compañías cuya capitalización de mercado creció tanto que llegó a representar el 4% del valor total de todo el S&P 500.

Su precio por acción alcanzó su punto máximo el 19 de septiembre pasado, a 702.10 dólares, desde donde cayó 25%, como ha sucedido con Microsoft, General Electric, Cisco y otros que han alcanzado el 4% antes que ella.

Esto se debe en parte a la ley de los grandes números: lograr una gran valoración desencadena límites para algunos inversores. Y, después de apreciarse en más del 70%, muchos accionistas -tal vez por temor a nuevos impuestos estadounidenses sobre los dividendos y ganancias de capital- simplemente deciden disfrutar sus ganancias.

Pero para los escépticos de Apple, el oscilante gráfico del precio de las acciones tenía un significado diferente: que Apple ha alcanzado su pico.

Algunos inversionistas están empezando a preguntarse si el brillante segundo acto de Apple -el período de innovación que produjo el iPod, el iPhone y la iPad y la convirtió en la empresa más valiosa del mundo- está llegando a su fin.

Catorce meses después de la muerte de su fundador Steve Jobs, Apple se encuentra a sí misma en un cambiado paisaje tecnológico. Rivales como Samsung y Google están ganando terreno en los negocios de teléfonos inteligentes y tablets en los que la firma fue pionera.

Y el Internet y los servicios en la ‘nube' -ya sean aplicaciones basadas en web como mapas y mensajería o la posibilidad de sincronizar contenido desde un dispositivo a otro de manera inalámbrica- se están volviendo tan importantes como un hardware brillante.

En coyunturas similares en el pasado, Apple simplemente ha producido otro dispositivo éxito en ventas. Pero las oportunidades para reinventar nuevos productos como los teléfonos o las computadoras personales son cada vez más difíciles de identificar.

Se espera que un televisor, visto como la innovación más probable que puede surgir de la sede de Apple en Cupertino el próximo año, cueste 1,500 dólares, no los 400 que cuesta una iPad o los 99 dólares que los consumidores pueden pagar para conseguir un iPhone; haciendo que sea difícil imaginarlo como un producto para el mercado masivo.

Se espera que el iPhone aporte ingresos de 80,000 millones de dólares este año, con otros 30,000 millones de dólares o más provenientes de la iPad, lo que hace que sea más difícil para Apple crear productos nuevos y suficientemente grandes como para hacer una diferencia. Mientras tanto, Wall Street está luchando por entender cuánto más pueden crecer los productos existentes. China y América Latina, los próximos grandes mercados de dispositivos móviles sin explotar, ofrecen ganancias más reducidas y mayor competencia.

La crítica más hiriente dirigida contra Apple es que la innovación se ha vuelto incremental, con sus más recientes iPhones y iPads luciendo poco distintos de sus predecesores. Esto pone presión sobre los servicios complementarios de Apple para que deslumbren y se diferencien de sus múltiples imitadores. La App Store y la iTunes están prosperando y todavía están muy por delante de sus competidores.

A medida que su liderazgo en hardware es puesto bajo presión, Apple se ha visto en la necesidad de aprender las reglas de un juego nuevo. Su negocio todavía gira en torno a atraer clientes a las tiendas para comprar el último gadget que 'debes tener'. Pero los servicios en línea son cada vez más importantes para conservar la lealtad de los clientes, actuando como un 'pegamento' que transporta la información personal y los contenidos entre una familia de dispositivos y que ayuda a distinguir la cartera de productos de Apple.

En la nube, Apple está operando fuera de su zona de confort; algo que el presidente ejecutivo Tim Cook reconoció cuando se disculpó por su deficiente aplicación Maps en septiembre.

Jobs previó la importancia de un ecosistema de servicios en la nube como un medio para defenderse de los competidores más baratos. En 2010, luciendo visiblemente enfermo, lanzó iCloud, declarando al servicio "nuestra gran próxima idea".

"Vamos a degradar a la PC y a la Mac a ser sólo un dispositivo", dijo, "y vamos a mover el centro digital hacia la nube".

La idea era que la nube de Apple permitiría a los propietarios de iPhones enviar flotando su música y aplicaciones a un iPad, luego hacia un televisor y viceversa.

Consciente de los avances realizados por Google, Microsoft y Amazon, Jobs transmitió la urgencia de la transición para convertirse en una empresa de servicios en la nube a su biógrafo, Walter Isaacson. "Tenemos que ser la compañía que gestiona tu relación con la nube", dijo.

El pico en el precio de las acciones de Apple alcanzado el 19 de septiembre resultó coincidir con el lanzamiento de iOS 6, la actualización de su sistema operativo para el iPhone, que sustituyó al popular Google Maps con una aplicación de mapas propia e inferior.

Aunque los productos de Apple han avanzado hacia la nube, su organización empresarial no se ha adaptado. Los servicios basados en la nube, como Maps y Siri, la asistente virtual del iPhone, requieren de constantes modificaciones y mejoras en el proceso de diseño.

Pero hasta este otoño, estas tareas eran supervisadas por la división de software de Apple, que está acostumbrada a las revolucionarias actualizaciones anuales, como el iOS 6.

El afinamiento perfeccionista de pruebas privadas y a nivel de pixeles que Apple da a una pieza de software antes de lanzarla requiere de un diseño muy diferente y de un proceso de desarrollo más iterativo y basado en la retroalimentación para servicios como Maps. Sin embargo, tardó dos años después de que iCloud fuera lanzado para que Cook hiciera los cambios necesarios en las estructuras de gestión de Apple en Cupertino.

Una reorganización en octubre provocó la salida de Scott Forstall, el jefe de software de Apple. El poder pasó a manos de Sir Jonathan Ive, el diseñador británico reconocido por la creación del aspecto único del hardware de Apple. Y las responsabilidades de Maps y Siri fueron entregadas a Eddy Cue, quien dirige las unidades de iTunes y App Store.

La salida de Forstall, quien se unió a Apple cuando Jobs regresó a finales de 1990, es una gran pérdida para la empresa, dicen quienes trabajaban para él. Incluso aquellos a quienes molestaba su agresivo estilo de gestión dicen que, en muchos aspectos, él era lo más cercano que Apple tuvo al liderazgo en productos de Jobs.

Sin embargo, Forstall se enfrentó con Ive, quien ahora tiene la responsabilidad sobre la apariencia y la sensación del software, además de su rol en el hardware. Las relaciones que se mantuvieron unidas durante la gestión de Jobs se desgastaron bajo la de Cook.

"Ellos realmente no se gustaban entre sí", dice un ex alto directivo. "Steve mantenía a todo el mundo en línea, pero sin Steve, se puso peor y llegó a ser muy contraproducente. Hay que reconocer a Tim por reconocer esto".

Cook también reconoció -tardíamente- que, así como los mejores productos de Apple mezclan hardware, software y servicios, también debe hacerlo su personal. Dijo a Bloomberg Businessweek que había hecho los cambios para asegurarse de que Apple fuera una "compañía de movimientos rápidos y ágil donde no existan política ni agendas... Estos movimientos llevan la colaboración a un nivel totalmente diferente".

Nombrar a Ive para dirigir el diseño en lo que un ex empleado llama una cultura de ingeniería "muy impulsada por el pixel" demuestra que Cook reconoce que es un "hombre de números", no alguien con el don para los productos que tenía su predecesor. "Uno de los desafíos que enfrenta Apple es que si (Cook) es el cerebro, ¿de dónde viene el alma?", dice otro ex empleado.

Tony Fadell, quien dirigió la división de iPod de Apple hasta el 2008, dice que Cook es "muy inteligente, un tipo brillante", pero que hasta el año pasado "estaba siempre detrás de escenas". "Steve tenía un historial de innovaciones que le permitía atraer a la gente cuando tenía algo nuevo", dice Fadell. En recientes apariciones en los medios, Cook ha hecho mayores avances hacia los reflectores, pero le falta el magnetismo de su predecesor.

Los defensores del talento de Cook para los productos señalan la amplia gama de nuevos dispositivos que Apple lanzó este otoño, con rediseños casi simultáneos del iPhone, iPad e iMac.

"Este año ha sido un año intenso en los productos", dijo Cook a la revista Time. "Como ningún otro".

Una idea muy discutida -un set de televisión de Apple de alta calidad- podría proporcionar una nueva etapa de crecimiento. Cook dio a entender a la NBC que el mercado de la televisión ahora era "un área de gran interés" en lugar de un simple "pasatiempo". Después de una visita a Asia, el analista de Jefferies Peter Misek informó que había "varios prototipos dando vueltas" que eran controlados por gestos y reconocimiento de voz y que podrían ser lanzado el próximo otoño. "Creemos que es vital que suceda", dijo Misek. "Es un eje clave en el hogar. Creemos que actuaría como un efecto de halo en el ecosistema".

App Store y iTunes son partes vitales de este ecosistema de Apple. La firma de investigación del mercado de aplicaciones, Distimo, estima que en un día típico, el gasto de los consumidores en la App Store es de 15 millones de dólares, más de cuatro veces más que en Google Play, el mercado para los dispositivos Android; a pesar de la participación mucho más pequeña de iPhone en el mercado de los dispositivos móviles. El dinero gastado por los clientes de Apple en aplicaciones hace que sea menos probable que se cambien a Android, donde las aplicaciones del iPhone son incompatibles.

Pero el éxito de la App Store se basa en la venta de software de terceros, gran parte del cual ya está disponible en las plataformas de Google y Amazon. Más allá del núcleo del sistema operativo, las aplicaciones y servicios de Apple son menos exitosos, Ping, el intento de Apple en las redes sociales dentro de iTunes, fue callada pero vergonzosamente cerrado en septiembre. Otras partes de la suite de Apple en la nube, como iMessage, el servicio de mensajería de texto gratuito integrado en iOS, y Game Center, el centro de juegos sociales de Apple, son propensos a ataques de inactividad.

Algunos analistas dicen que estas cuestiones no son más que un síntoma de un rápido crecimiento de Apple y pueden ser solucionados con suficiente capacidad y tiempo, inversión y capacidad de servidor. "Estos no requieren de la aplicación de magia", dice Horace Dediu de Asymco, en contraste con la innovación necesaria para conjurar nuevos smartphones y tablets.

Pero la preocupación se agudiza debido a la ventaja obvia que Google, que nació en línea, tiene en servicios en la nube. Patrick Gibson, un desarrollador de aplicaciones independiente y ex ingeniero de iPad, tocó una fibra sensible entre los observadores de Apple con la observación en una publicación de blog de que Google se estaba moviendo más rápido. "Google está mejorando en el diseño más rápido de lo que Apple está mejorando en los servicios web", escribió.

El próximo año, la bien engrasada máquina de bombos y platillos de Apple arrancará de nuevo para preparar el camino para su más reciente producto 'revolucionario', ya sea un teléfono o una nueva tablet, o la TV. Sin embargo, tras el éxito estratosférico de la década pasada, Apple está buscando nuevos superlativos que puedan emocionar a Wall Street y a sus consumidores. Trasladar su reputación de perfeccionista hacia la nueva era de los servicios no será fácil.

"La mayoría de las empresas son buenas en una cosa. Apple es buena en dos -hardware y software- y eso la convirtió en la compañía más valiosa del mundo", dice un alto empleado de Apple que salió este año. "Pero está luchando por volverse buena en la tercera".

iPad mini: Producto popular, pero cuidado con los márgenes

Lo más popular esta Navidad es la iPad mini. Sin embargo, muchos analistas de Wall Street han estado reduciendo sus pronósticos de ganancias de Apple en las últimas semanas; en parte debido a la popularidad del dispositivo más barato.

Algunos analistas están preocupados por que el auge del crecimiento y la rentabilidad de Apple haya quedado atrás. "La desaceleración de las ventas del iPhone es una certeza virtual en los próximos seis a 18 meses", dicen los analistas de Citigroup, señalando que algunos proveedores estaban reportando bajos órdenes de Apple. Esta semana, Citi redujo sus previsiones de ganancias de Apple para los próximos dos años en un 15% y ahora espera que sus márgenes brutos caigan 43.9% en el año hasta septiembre a 39.5% el año próximo.

La nueva mini iPad de 329 dólares ha sido popular entre los compradores navideños, pero por cada una que vende a expensas de su hermana mayor, los márgenes caen.

Parte del problema es que Apple se enfrenta a la competencia de Amazon y Google, que venden sus tabletas de 199 dólares en márgenes insignificantes, para impulsar las ventas de contenido o publicidad en las búsquedas.

Los analistas también temen que el cambio gradual de Apple hacia un ciclo de reemplazo más rápido, para competir con la rápida rotación de los nuevos dispositivos de Samsung, Amazon y Google, también dará un mordisco a su rentabilidad, requiriendo una gran inversión en la fabricación y suministros, y acortando el largo rastro de dispositivos con mayores márgenes como el iPhone 4 en la actualidad.

"Creo que están pasando por un cambio muy importante ahora en términos de ciclos de producción", dijo el ex director ejecutivo de Apple, John Sculley a CNBC. "Tradicionalmente, Apple introduce productos una vez al año, ahora realmente está introduciendo productos dos veces al año".

Pero las preocupaciones sobre la disponibilidad de iPhone han disminuido en el período previo a la Navidad y Apple cumplió su promesa de lanzar el dispositivo en 100 países a finales de año, su mayor despliegue hasta ahora. Algunos argumentan que Apple debería lanzar un iPhone más barato para atender al mercado masivo, donde dominan los dispositivos que utilizan el software Android de Google.

"En China, el punto popular de precios de smartphones es 1,000 yuanes, alrededor de 160 dólares, antes del subsidio del (operador)", dice Benedict Evans, de Enders Analysis, en comparación con el costo no subsidiado de 400 dólares del iPhone 4.


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