Bratz tiene nueva aliada contra Barbie

Carter Bryant, creador de la muñeca multiétnica que cambió el mercado, lanzó la ‘Pinkie Cooper’; el juguete de rasgos humanos y de cocker spaniel generaría cientos de millones de dólares en ventas.

Jueves, 07 de febrero de 2013 a las 17:12
La muñeca Pinkie Cooper, podrían llegar al mercado en julio próximo. (Foto tomada de cnnmoney.com)
La muñeca Pinkie Cooper, podrían llegar al mercado en julio próximo. (Foto tomada de cnnmoney.com)
Otros enlaces

NUEVA YORK — Más de una década después de que las Bratz, las atrevidas muñecas multiétnicas que los fans apodaron la "anti-Barbie", se convirtieran en un fenómeno global, su inventor desvela su siguiente creación.

Es la 'Pinkie Cooper', una muñeca de nueve pulgadas mitad humana y mitad cocker spaniel inglés, y estudiante de la academia neoyorquina de moda World of Original Fashion, o WOOF! para abreviar.

Al igual que su predecesora Bratz, la Pinkie Cooper es una fashionista. Le gusta divertirse y "viajar" con Ginger y Pepper, otras dos amigas muñecas que también son híbrido de humano y perro.

Hay mucho en juego sobre los pequeños hombros de plástico de 'Pinkie Cooper'. Su inventor, Carter Bryant, ha invertido miles de dólares y horas en su última creación. Su distribuidor, un pequeño fabricante de juguetes llamado The Bridge Direct, ha gastado millones de dólares para llevar a Pinkie Cooper a las tiendas de todo Estados Unidos.

Entre tanto, para el mercado de las muñecas que mueve 3,000 millones de dólares en Estados Unidos, la pregunta es si Pinkie puede repetir lo que Bratz logró: romper la dominación de Barbie.

Bryant, un inventor independiente, y su hermana Anjanette Abell, empezaron a trabajar juntos en el proyecto en 2009. Su idea: crear una muñeca que fuera tierna, linda, elegante y se pareciera al cocker spaniel de Abell, un can llamado Pinkie Cooper. Además, en comparación con Bratz, 'Pinkie Cooper' sería "más sofisticada, glamorosa y no tan audaz", dijo.

Mientras Bryant perfeccionaba sus bocetos, Abell se centró en construir el ‘look' de Pinkie Cooper. "Dediqué mucho tiempo a encontrar las telas adecuadas para su ropa y para que su personaje cobrara vida", señaló.

Pinkie Cooper es definitivamente única, apunta Gerrick Johnson, analista de la industria juguetera en BMO Capital Markets. "Cuando pones la cabeza de un perro en un cuerpo humano, ya has cruzado a algo que no hemos visto antes en las muñecas fashion."

Las competidoras que más se acercan son las muy populares muñecas Monster High de Mattel, hijas de monstruos famosos, y las Novi Stars de MGA Entertainment, muñecas fashion que parecen extraterrestres, dijo Johnson.

Pero, ¿se enamorarán las niñas de Pinkie Cooper como lo hicieron con Bratz?

Jay Foreman, fundador y director de The Bridge Direct, la empresa con sede en Florida que está a cargo de la producción y comercialización de las muñecas, ciertamente espera que sí.

"Pinkie Cooper es nuestro principal lanzamiento de producto en nuestros cuatro años de historia," dijo Foreman. Si la muñeca es un éxito, podría generar cientos de millones de dólares en ventas e impulsar a las grandes ligas su negocio de 40 millones de dólares. Él planea introducir las muñecas en el mes de julio en las tiendas de todo Estados Unidos, así como en otros 20 países.

Hasta el momento, el historial de Foreman en lanzar juguetes exitosos es impresionante. Antes de que fundara The Bridge Direct, Foreman fue el cerebro detrás del lanzamiento de las muñecas Spice Girls en Estados Unidos. Otra empresa de juguetes fundada por él, Play Along, lanzó con éxito muñecas de Britney Spears. A finales de 2010, The Bridge Direct ofreció muñecos de Justin Bieber, generando más de 100 millones de dólares en ventas. Nada mal para una empresa de 50 empleados.

Foreman cree que Pinkie Cooper tiene muchas posibilidades de éxito. "Ella es inusual. Como la Bratz, tiene el potencial de romper el molde," dijo. Los grandes minoristas de juguetes como Toys R Us, Target, Wal-Mart y Kmart ya han ordenado muñecas Pinkie Cooper, dijo.

Con todo, Foreman admite, "en última instancia, nuestro medio de vida depende de los caprichos de las niñas de cuatro a ocho años."

Pinkie Cooper podría ser un gran éxito o un estrepitoso fracaso, concuerda Johnson. "Pero como mínimo ella es un ejemplo del riesgo y la innovación que la industria juguetera tanto necesitan ahora".


Zona de comentarios

Comparte ésta liga: http://exp.mx/n005F1J