Las ambiciones de los fundadores de Goole son prácticamente ilimitadas. Ya han revolucionado –casi perturbado de forma masiva- la industria de la publicidad, pero parece que los jóvenes multimillonarios no piensan detenerse. Ahora el dúo, junto con el CEO de la firma Eric Schmidt, han puesto la mira en objetivos tan variables como los teléfonos celulares y el cambio climático.
Locura aparte, lo cierto es que en la gestión son un trío de genios bastante maduros y han estado dispuestos a desafiar al mundo: compraron YouTube (el sitio de videos por Internet) y crearon el AdWords (su propio servicio de publicidad) y con cada paso dado, han acallado las voces de quienes alguna vez afirmaron que les sería imposible operar su empresa a largo plazo.