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Destilmex inaugura el etanol en MéxicoCon una inversión de 140 mdd, Eduardo de la Vega prepara en Sinaloa las dos primeras plantas que producirán 350 mil litros de etanol, netamente mexicano.
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1. Desde Sinaloa, etanol hecho en México— No es un gran magnate petrolero. Sin embargo, parece que quiere vivir del combustible que lo reemplazará. Eduardo de la Vega ha pasado la mayor parte de su vida en el campo y una cuarta parte de sus 60 años entre cañaverales ajenos, pero hoy todo eso que lo rodea podría ubicarlo como el mayor proveedor de etanol, pero no el que se hace con caña, sino de maíz. Es el tercer mayor productor de azúcar en México, pero aún está fuera de competencia para fabricar etanol de caña, al menos por ahora. La vara mexicana se vende en 37 dólares por tonelada, 26 dólares más que la brasileña. Este cultivo es el que quizá le ha sacado más de una de las canas que cubren su cabeza. De la Vega ha convivido con huelgas en sus ingenios, un plan del sector que nunca llega y hasta la negociación con 15,000 cañeros con base en contratos laborales que datan de hace 70 años. Pero en su natal Sinaloa está rodeado de maíz, unos dos millones de toneladas de excedentes, al menos 70% menos de productores con quienes negociar (respecto de lo que le toca en su negocio azucarero) y tierras de alto potencial que pueden ser reactivadas con diferentes cultivos con los que se puede fabricar etanol. De la Vega voló a Francia, España y Suecia para visitar cuatro de las mejores plantas en el mundo que fabrican etanol con base en granos e importó talento brasileño para obtener su asesoría. Hizo cuentas: con los recursos naturales a su alcance podría sacar en una primera etapa 350,000 litros diarios de etanol con base en maíz. Para ello, desde octubre pasado construye, en un terreno de 20 hectáreas en Navolato, Sinaloa, la primera planta productora de etanol en México, y pretende instalar otra en Topolobampo. En total destinará 140 mdd para comenzar a sacarle jugo a los granos de maíz. En esas instalaciones, agrupadas bajo la razón social Destilmex, pretende fabricar al menos tres productos que le darían 100 mdd en ventas: etanol, pasta DDGS (Distillers Dried Grains with Solubles, por sus siglas en inglés, utilizado como alimento para el ganado), gas y dióxido de carbono (para emitir bonos verdes).
Autor: Diana Teresa Pérez. |
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2. En busca del oro verde— El proyecto de De la Vega no es del agrado de muchos. El alza en el precio del maíz (a raíz del anuncio del plan estadounidense para reemplazar gasolina con etanol para 2030) dejó preocupados a los sectores que lo usan como insumo o materia prima. De la Vega dice que no hay alternativa. "Quitémonos de la cabeza que con la superficie que podríamos aumentar de caña haremos etanol a precios competitivos", comenta, en referencia a la superficie que pretende sumar el Plan Nacional Azucarero para llegar a producir 25% más en 2012. Además, sus colegas brasileños ya tienen parte de la carrera ganada para venderle a EU (producen 40% del total mundial). Para convertirse en el primer productor de etanol de México, el sinaloense tiene un grupo de personas trabajando a marchas forzadas en Navolato, donde invertirá 60 MDD. Por un lado, un centenar de trabajadores aplanan y perforan el piso para anclar las tinas de fermentación (de 20 metros de alto y 30 de diámetro), las columnas de destilación y deshidratación, las máquinas secadoras y los tanques. Por otro, un grupo de directivos se encargan de concretar el plan de negocios. El actual gerente general de Zucarmex, Óscar Diarte, y Guillermo de la Vega (hijo de Eduardo), director comercial del grupo azucarero, buscan los futuros proveedores de materia prima y compradores del producto, mientras el brasileño Joao Bosto, ingeniero especialista en destilación en seco, afina el proceso de fabricación. Destilmex, la empresa que elaborará los productos, ya lleva la cuarta parte del trabajo terminado y esperan estar a 80% para fines de este año. Ya han visitado el sitio representantes de posibles compradores del etanol, como dos de las 10 mayores fabricantes del combustible en EU, Cargill y Aventine Renewable Energy, Navajo Refining Co y las japonesas Mitsubishi y Mitsui (dedicada a la explotación de minerales y energía, entre otros recursos). Mientras tanto, Eduardo de la Vega ya tiene relación comercial con Cargill, porque esa compañía posee 15% de las acciones de su empresa azucarera, Zucarmex. Ahora sólo le falta el visto bueno de los productores de maíz, a quienes Destilmex les está ofreciendo contratos por dos periodos: en los dos primeros años trabajarían bajo el esquema de agricultura por contrato (compra por adelantado de la cosecha, que ya es común en Sinaloa y Jalisco) para lo cual cuenta con un apoyo federal de 50 MDP, y a partir del tercer año los convierte en socios, con 9% de las acciones de la empresa. Bajo estas circunstancias, De la Vega compraría sus cosechas a unos 5,000 productores que cultivan 30,000 hectáreas. De allí obtendría cada año las 270,000 toneladas de maíz anuales que necesita para destilar el volumen de etanol previsto. Si por alguna razón no consigue maíz suficiente, está dispuesto a comprar sorgo a productores a quienes apoyaría con semillas y fertilizantes. "Esta experiencia servirá como aprendizaje", asegura De la Vega, quien ya piensa en la otra planta que construirá, a partir de 2008, en Topolobampo, para duplicar la producción. Allí invertirá 80 millones de dólares que pretende conseguir con otros socios ("nacionales, de preferencia", dice) y en el mercado bursátil nacional y extranjero.
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3. Vitaminas para un estado ganadero— Aunque Destilmex consuma maíz para producir etanol, en Sinaloa las vacas no dejarán de tener alimento. Con ese grano, la empresa producirá un subproducto para el ganado (la pasta DDGS). Para eso, tendrá molinos en seco de maíz o sorgo, que dejen intactas las proteínas y grasas contenidas en el grano después de obtener el alcohol del almidón. Por cada tonelada de grano procesada obtendría 300 kilos de alimento concentrado, y Destilmex quiere producir hasta 100,000 toneladas anuales de DDGS. De la Vega ya conoce este terreno, ya que desde hace un año comercializa ese alimento que importa de Illinois y Dakota. "Para el ganadero, los costos de los insumos bajan hasta 60% si da a sus animales la pasta", menciona Ernesto Ramos, coordinador del proyecto etanol en Destilmex. Simplemente pagan lo mismo por una tonelada de maíz que por una de DDGS (con tres veces más proteína y grasa que el grano). Nuevamente, De la Vega tiene la fortuna de estar en Sinaloa, el estado con más ganado de engorda en el país (cada cuatro meses nacen 130,000 vacunos), y en una región donde crecen 2.4 millones de cerdos y 30 millones de pollos. Por proyectos como los de Destilmex los ganaderos y sus proveedores han comenzado a sudar. Los primeros temen que el uso masivo de maíz para producir etanol genere desabasto y, por ello, aumente el precio del alimento animal. Por otro lado, la pasta resultante tras el proceso del etanol tiene tal cantidad de proteínas (al mismo precio que el maíz) que bajaría el costo del insumo. "A la larga esto les va a pegar, necesariamente lo tienen que asumir, pues todos debemos ser competitivos. Conforme crezca la economía del país, crecerá el consumo de carnes", afirma De la Vega. En cualquier caso, su empresa ya vende en total 20 mdd anuales de pasta importada al agroindustrial Grupo Viz, a la fabricante de calzados Flexi y a la Promotora Ganadera Tres Hermanos (de Grupo Bafar). Y ya negocia con los grupos Lala, Bachoco y Corrales Santa Cecilia para venderles el producto que saldrá de la planta de Navolato. El empresario cañero no deja de pensar en nuevos negocios que surjan de un solo cultivo y prácticamente al mismo costo. Imaginación es lo que cree da vida a un negocio. Por eso sumó la sugerencia del gerente general de Zucarmex, Óscar Diarte, quien entregó una prueba de la pasta a la cocinera de un restaurante para mezclarla con la de tortillas. "Nos las comimos y no pasó nada; el sabor era el mismo, pero tenía más proteína", relata De la Vega. Esa prueba se transformó en una idea fija para hacer realidad en un futuro: fabricar vitaminas y productos alimenticios para humanos en la planta de Destilmex. Separando las proteínas de la pasta destinada al ganado, se puede obtener lecitina y tiamina (vitamina B1, para el sistema nervioso) que benefician la salud humana.
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4. Un negocio redondo, por donde se mire— El maíz fue una opción por descarte. Finalmente, a De la Vega le hubiera convenido aprovechar los cañaverales. Ahora cree que no es el mejor momento, pero no descarta fabricar etanol en uno de sus cuatro ingenios. Tampoco sus competidores como Grupo Machado, Grupo Azucarero Mexicano (GAM), PYASA, Beta San Miguel y Grupo Sáenz. Ellos también están revisando números y dialogan con el gobierno para recibir apoyos económicos. Y la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera (CNIAA) ya inició el Proyecto Etanol para no quedar fuera del negocio. No obstante, el mayor problema del dueño de Zucarmex y de toda la industria cañera es la desorganización del sector y la antigua legislación que lo rige, lo cual encarece los costos. Con esta falta de rumbo en políticas públicas, De la Vega dice desconocer cómo responderían los cañeros a las demandas de la industria etanolera. Su empresa no es dueña de las tierras y debe negociar con miles de productores que cultivan cinco hectáreas promedio cada uno. Al sinaloense, como a sus competidores, le atrae la idea de aplicar el esquema brasileño: extraer de las cañas tanto azúcar como etanol y energía eléctrica (con el bagazo de la caña). Modernizar un ingenio implica una inversión de 50 mdd promedio, para sumarle una destilería y una planta de cogeneración de energía. Con un complejo así, podría obtenerse un cuarto producto: la miel de caña (que actualmente se tira o se usa en dulces y en alimento para ganado) de la cual sale la vinaza, utilizada como fertilizante agrícola. Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Chiapas y Campeche fueron las zonas identificadas por la Secretaría de Energía para generar biocombustible con base en diferentes cultivos. Por ahora, este nieto de agricultores, espera que los obreros terminen la construcción y que Congreso y gobierno den a conocer la Ley de Biocombustibles y el Plan Azucarero. Sea como sea que impacte su negocio, Eduardo de la Vega se asume afortunado. "Mejor, imposible", afirma, y con razón: está rodeado de cultivos de caña y de maíz; de bodegas para el grano, justo a un costado de las vías del tren, hay agua a tres metros de profundidad; está también a 15 kilómetros de los mayores corrales ganaderos, y sobre todo, a sólo ‘unos pasos’ de Estados Unidos, el mayor comprador de etanol del mundo. |
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