CNNMoney.com — En agosto, Starbucks instruyó a sus baristas para que enviaran por correo electrónico en el sudeste de Estados Unidos un cupón para regalar un café helado a sus amigos y familiares; pero se olvidó que el correo electrónico no conoce fronteras geográficas y lo que es peor, puede ser impreso repetidamente.
Después de que el correo electrónico se regó a cada esquina del país y se reprodujo en masa, Starbucks para la oferta, lo que llevó a Nelly Coakley, cliente descontenta, a demandar a la compañía por 114 millones de dólares.