Ricos excéntricos en EU


Hay veces que los ricos sí son un poco diferentes...

1. Jim Fisk (1834-72)


 “Big Jim” o “Jubilee Jim” Fisk era un barón del robo por excelencia. Trabjaó, en la juventud, como cirquero, mesero y vendedor ambulante. Después hizo dinero vendiendo colchas durante la Guerra Civil de EU y contrabandeando algodón desde el sur.

Años después ganó el control del ferrocarril de Erie y finalmente, causó un pánico financiero al intentar acaparar el mercado del oro en 1869.

Fisk disfrutó su dinero usando chalecos de terciopelo y muchas joyas.

Murió cuando un rival de los negocios le disparó por una pelea de faldas.  

 

2. Hetty Green (1834-1916)


— Green heredó una pequeña fortuna y la hizo crecer. Aunque siempre inviertió de forma conservardora, era astuta: le gustaban los bienes raíces, el ferrocarril y siempre mantenía una cantidad grande de efectivo de reserva.

Prestaba pero no pedía prestado.

Muchos le llamaban, a sus espaldas, la bruja de Wall Street, y se sabía que era gran inversionista y que no podía gastar.

Su avaricia era bien conocida.

Sólo tenía un vestido negro y no gastaba en calefacción o agua caliente; no pagaba renta para una oficina y prefería trabajar en un cuartucho; comía avena y re-usaba los sobres para las cartas.

Ya grande, fue diagnosticada de tener una hernia y se negó a la operación que costaba 150 dólares.

Al morir, su fortuna se estimó en 100 mdd, equivalente a 2,000 mdd de hoy en día.  


3. Lillie Hitchcock Coit (1843-1929)


— Hija de un doctor militar que se hizo rico durante la época de la Fiebre del Oro, Coit se convirtió en bombero y logró manejar uno de los camiones en una de las calles empinadas de San Francisco.

Se convirtió en la mascota de la  Knickerbocker Company #5, la cual le dio una insignia de oro que portaba con orgullo.

Siempre se vestía de pantalón y fumaba puros.

Se disfrazaba de hombre para poder entrar a los sitios de apuestas que le gustaban.

Su matrimonio con Howard Coit, un hombre de negocios, duró poco tiempo.

Cuando murió, Coit dejó un tercio de su fortuna a la ciudad para que se construyera algo. Ese algo fue la Torre Coit.


4. John Harvey Kellogg (1852-1943)


— Kellogg co-inventó las hojuelas de maíz con su hermano, Hill Keith Kellogg. Después de su separación amarga en 1906 porque John no quería ponerle azúcar a su producto, nunca volvieron a hablarse.

Hill fundó Kellogg´s mientras que John se enfocó en el Santuario del arroyo de la Batalla (Battle Creek Santuarium).

Acostumbraba a administrar enemas de yogurt y desalentar la masturbación femenina por medio del uso de ácido carbólico.


5. George Fabyan (1867 -1936)


— Fabyan construyó una fortuna como vendedor de ropa y después se retiró a su finca en Illinois.

Su casa fue diseñada por Frank Lloyd Wright.

Fabyan se convenció que el escritor de muchas obras de Shakespeare era Francis Bacon, e intentó que una corte lo dictaminara en 1916.

Pasó dos años y 75,000 dólares en transportar un molino a su finca.

También intentó por un largo periodo de tiempo construir un aparato para levitar que estuviera operado acústicamente.

Fabyan era más que un excéntrico. Al pueblo donde estaba su finca, Riverbank, trajo investigadores en acústica arquitectónica y ayudó a que se descifraran códigos alemanes y mexicanos durante la Primera Guerra.  

 


6. James West (1903-57)


— “Silver Dollar Jim” era un tejano que , a pesar de ser abogado, hizo su dinero con petróleo y  ganado.

Le gustaba que le tomaran fotos con su gran sombrero y su apodo se lo ganó porque le gustaba dar propinas en dólares de plata.

Decidió que el azul era el mejor color por lo que todos sus autos los pintó de ese color.

Un aficionado de los policías, le gustaba portar una insignia de “Texas Ranger” pero de diamantes.

Acompañaba a los policías en persecuciones de alta velocidad, a veces, aventando dólares de plata durante los acechos.


7. Howard Hughes (1905-76)


— Durante su juventud salió con Katherine Hepburn y fue uno de los hombres más ricos del mundo al hacerse cargo de la compañía familiar de herramientas y convirtiéndola en un coloso industrial.

Después se interesó en las películas e invirtió en Las Vegas, pero para principios de 1950 comenzó a mostrar señales de locura.

Todos sabemos el resto: adicciones, la uñas muy largas que se cortaba sólo una vez al año, su fobia a los gérmenes, los jarrones de orina, etc.

Cuando murió, se supone que encontraron fragmentos de agujas hipodérmicas en sus brazos.   


8. Huntington Hartford (1911-presente)


— En los años 40 sólo los du Ponts, Rockerfellers y Mellons eran más ricos que los Hartfords, herederos de la fortuna de las tiendas de autoservicio A&P.

Fue un Hartford el que probó que toma tres generaciones poder pasar de ricos a haraposos a ricos, de nuevo.

Su abuelo fundó la “Great Atlantic & Pacific Tea Company” con una cantidad de nueve cifras, por lo que el nieto nunca tuvo mucha necesidad de trabajar.

Salió con Lana Turner y participó en carreras de lanchas de velocidad con Sean Connery.

En 1964 construyó un edificio extraño que dio lugar a su Galería de Arte Moderno, aunque sólo estuvo abierta cinco años.

Hartford se hizo el fetiche de odiar el arte impresionista y sus diversos matrimonios acabaron con su fortuna.

Su lujosa casa en Manhattan se convirtió en una vivienda inmunda y el Departamento de Salud mandó varias advertencias.

Hartford se declaró en bancarrota y ahora vive en Paradise Island.


9. Abe Hirschfeld (1919-2005)


— Nació en Polonia y abandonó Israel por los Estados Unidos cuando era joven. Su fortuna llegó gracias a los garajes al aire libre se convirtieron en su negocio hasta que comenzó a desarrollar hoteles y residencias.

En 1993 compró el New Cork Post. La primera plana del diario, el día que lo compró Hirschfeld publicó una foto de Alexander Hamilton, el fundador, con una lágrima en su mejilla. Hirschfeld vendió el periódico a Rupert Murdoch unos años más tarde.

Hirschfeld también fue un perdedor político que nunca ganó un puesto público.

En 1998 le ofreció un millón de dólares a Paula Jones para que dejara la demanda que presentó por acoso sexual en contra de Hill Clinton.

En 2001, convencido de que habían asesinado a uno de sus socios de negocios, ofreció 75,000 dólares a un asesino, por lo que estuvo en la cárcel dos años.

Al salir de prisión fue candidato para el Senado y se llamó a sí mismo “Honesto Abe.”   


10. Paul Allen (1953-presente)


— El co-fundador de Microsoft, compañía que abandonó en 1983 por razones de salud. Uno de los hombres más ricos del mundo (valuado en 20,000 mdd, aproximadamente) combina la filantropía imaginativa en el estado de Washington, con la enérgica búsqueda de sus propios intereses.

Es dueño de dos equipos de deporte, los Seahawks de la NFL y los Trail Blazers de la NBA y apoya al Allen Telescope Array que busca inteligencia extraterrestre.

Además de que coopera activamente con un museo de ciencia ficción.

Colecciona aviones militares clásicos y es el billete detrás de SpaceShipOne, un vehículo piloteado que está designado para mandar a civiles al espacio.

Su yate más grande, el Octopus, mide más de 400 pies.