| Hechos a la medida | 8 - 11 |
Gabriel y Fernando brillan con luz propia en el intenso paisaje urbano. (Foto: Gerardo "Gudinni" Cortina)
"Todos usamos la arquitectura a diario; nos la probamos, nos gusta, la cambiamos, envejece", responde Fernando a la pregunta de por qué el despacho se llama así. Desde que comenzaron su sociedad el trabajo no les ha faltado. En su oficina, ubicada en el sur de la Ciudad de México colaboran más de 10 personas.
"¿Esto es lo mejor que podemos hacer?", se preguntan en cada nuevo proyecto, siempre con el cometido de no repetirse a sí mismos ni caer en recetas de diseño.
"En el diseño de corporativos abunda el uso del copy-paste. Los mismos plafones, las mismas alfombras, el mismo mobiliario e iluminación, los hemos visto repetidos para clientes totalmente distintos", dice Gabriel. Ellos provocan a sus clientes para correr riesgos en cuanto al diseño, sin que eso implique poner en peligro sus carteras. Afirman que pueden entrar a todas sus obras, al contrario de muchos arquitectos que terminan peleados con sus clientes por asuntos de dinero: "Una obra es como un hijo, hay que ponerle atención. Tu render se puede ver precioso, pero si no sabes cómo se va a construir, cómo se va a hacer el mantenimiento y cuánto va a costar, entonces empiezan los problemas".
Tras diseñar varios interiores corporativos y comerciales, han dado el salto a otra escala con el proyecto de una plaza comercial para una marca de zapatos en León, Guanajuato. También están restaurando y adecuando un edificio del siglo XVII en la calle de Mesones, en el Centro Histórico del DF, y diseñaron una instalación para promocionar un aislante térmico en la que invitaron a un productor de cine para hacer el montaje. "El trabajo del arquitecto es multidisciplinario -dice Gabriel-, hemos trabajado con pintores, escultores y diseñadores industriales y gráficos".
De la arquitectura sustentable opinan que es cuestión de mejorar la calidad de vida, aunque piensan que los clientes piden la certificación LEED porque está de moda y no por una real conciencia ambiental. "¿Todas las luces prendidas en Torre Mayor y el edificio de HSBC son ambientalmente responsables?", preguntan, e insisten en que primero está el sentido común, ya que los productos certificados son muy costosos ya que en su mayoría son importados.
Fernando (32 años) -egresado de la UNAM y con maestría en la Universidad Politécnica de Cataluña- y Gabriel (35 años) -arquitecto por la Universidad La Salle- dicen que el éxito de este despacho es de todo el equipo. "Una raya dibujada en AutoCAD es un acto de responsabilidad enorme -dice Gabriel-. Los planos tienen una carga, traen sabor, sensibilidad; los ves y dices ¡aquí hay algo!".
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Gabriel Salazar
Fernando Castañón
Despacho: usoarquitectura
Sede: Ciudad de México
(55) 1520 1765
www.usoarquitectura.com
info@usoarquitectura.com
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EN CORTO
¿Existen las vacaciones para ti?
No, como arquitecto trabajas todos los días. Todo lo que vemos y hacemos influye en nosotros, desde leer un buen libro, ver una película o viajar. Todo nos inspira y son herramientas que llevamos con nosotros.
(Fernando)
Arrepentimiento profesional
No haberme salido de la sala de juntas de un cliente que me ha dicho que no confiaba en mi trabajo.
(Gabriel)
SIGUIENTE: Sueños para vivir
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| Publicado: Viernes, 09 de enero de 2009 a las 17:09 |
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