| La esencia se fabrica | 5 - 11 |
En la obra, Juan José se encuentra en su medio y se eleva sin perder el piso. (Foto: Gerardo "Gudinni" Cortina)
Egresado de la Universidad Autónoma Metropolitana, es amante de la obra, donde comenzó a los 19 años como supervisor, mientras estudiaba, lo cual implicó muchos retos y dificultades. La ganancia de esa etapa fue la conciencia de que para proyectar hay que saber primero cómo se construye el espacio y cómo usar los materiales según sus prestaciones.
A decir de Juan José, su motivación es la gran pasión por lo bien hecho, así en lo sencillo como en lo complejo. Su arquitectura se transforma en un acto vital de libertad sin teorías ni ideas preconcebidas. "Al inicio del proceso me involucro mucho con el cliente, investigo sus raíces y motivaciones; nunca me ha gustado recurrir a edificios similares en libros o revistas... lo evito al máximo a la hora de proyectar." Hábil tejedor, utiliza objetos que tienen que ver con su cliente y los transforma en piezas de diseño. Ejemplos son el muro de recepción de un corporativo hecho con cajas de empaque de mensajería, o un muro gráfico hecho con 20,000 carretes de hilos de colores en las oficinas de una importante marca de ropa. Lo mismo en obras de alto presupuesto que en pequeñas remodelaciones, el secreto consiste en que "pienso que lo diseño para mí; si yo no estoy convencido de lo que planteo, lo trabajo una y otra vez hasta que me satisface".
Durante 15 años de carrera ha trabajado en empresas como Gantous Arquitectos, SCAP y KMD-Architects, donde labora actualmente. Sus obras como independiente van desde locales comerciales hasta oficinas industriales, una casa de descanso en Morelos y una boutique de cerveza. En ese lapso también ha vivido fuertes crisis, en especial la de 1995 que cerró muchísimas opciones laborales.
Una constante en su actuar es la convicción de que la calidad del diseño es lo que le da valor o desmerece a los materiales con que se construye. Así, aun los más subestimados pueden usarse dignamente: desde un muro-rompecabezas gigante hecho de MDF natural en un centro de desarrollo infantil, una fachada realizada sólo con lámina galvanizada o el uso del pino de segunda en el corazón mismo del proyecto Almas (con KMD-Architects).
Recurre a la disciplina y perseverancia, necesarias sin descuidar el gusto por la libertad y las decisiones audaces.
La carrera de Juan José es la construcción ordenada de un oficio en continuo aprendizaje. Después de muchas experiencias y reencuentros personales, en los últimos años ha dado a su trabajo una directriz espiritual que lo enmarca y enriquece. Espera un día llegar a dar clases, actividad que le inspira el más profundo respeto, para poder compartir su fructífera cosecha.
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Juan José Martínez
Sede: Ciudad de México
tallerarquitectura04@yahoo.com.mx
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EN CORTO
¿Lápiz, plumín o ratón?
Los tres; según el sapo la pedrada.
¿Cómo te ves dentro de 10 años?
¿Aparte de calvo? ¡Eso seguro! Me veo disfrutando mi chamba, tal vez más que hoy, con una
visión más madura, más equilibrada, no tan radical como ahora, pero igual de apasionado [...] Me veo dando clases, me veo dándole trabajo a los estudiantes que quieren experiencia [...]
SIGUIENTE: Hay trecho por andar
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| Publicado: Viernes, 09 de enero de 2009 a las 16:45 |
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