El domo de luz de Narcissus Quagliata

La cúpula de vidrio más grande del mundo se construyó simultáneamente en Alemania, Italia y México.

Publicado: Miércoles, 31 de diciembre de 1969 a las
Viento, fuego y tiempo 1 - 3
Es de Roma pero hace más de 30 años que Narcissus Quagliata vive en México. Alumno del pintor Giorgio di Chirico, el vitralista se involucró en lo que probablemente es su trabajo más ambicioso: dotar de un símbolo de identidad, mediante un domo vitral de gran formato (670 m2), a Kaoh-siung, el segundo puerto más importante del sur de Taiwán.

En el corazón de esa ciudad fabril, el vitral Viento, fuego y tiempo (Wind, Fire & Time) da luz y sentido a la histórica plaza de Formosa Blvd, donde una protesta popular marcó el inicio de la instauración de la democracia en Taiwán en 1979.

(Ver video) 

El domo que fue construido en México, Alemania e Italia se encuentra en la estación central del sistema rápido de transporte ‘de masas’ para una urbe con 1.5 millones de personas. El vitralista narra su experiencia a Obras.

¿Cómo lo eligieron?

Un día me habló un hombre llamado Pearl Chou, un intermediario, diciéndome que estaban interesados en mi obra en Taiwán.

Nos vimos en California, me mostró los planos y dijo: “Ya lo hemos escogido, no es un concurso, ¿lo hará o no?”

Ví que era una obra inmensa, monumental y acepté. Después supe que hicieron una extensa búsqueda de artistas de todo el mundo.

¿Por qué se tuvo que fabricar en tres países?

Fue una integración de un equipo alemán, de mis artesanos mexicanos (Juan Zepeda y Jesús Martínez) y los de Italia. La parte más gruesa se hizo en Alemania, son 1,252 paneles, sólo ahí hay talleres capaces de manejar esta cantidad y logística para lo que estábamos haciendo, además de que nadie tiene la tecnología para manejar los esmaltes de esa manera.

La técnica del vidrio sólo era posible hacerla en Murano, Italia, en un estudio de soplado. Por otro lado, las partes de cristal fusionado, que se tienen que mezclar en hornos, se hizo en México en el taller de mi hijo.

Al terminar mandábamos las piezas a Alemania donde se incorporaron al vitral. Luego se llevaron a Taiwán en barco y lo último en avión.

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