Los cementerios, un negocio de vivos
La defunción anual de prácticamente uno de cada 20 mexicanos abre una gran oportunidad inmobiliaria.
Urbanismo muerto. El proyecto urbanístico-arquitectónico del panteón civil de Dolores se caracteriza por la lotificación para los monumentos mortuorios, calzadas principales y secundarias que desembocan en plazas y fuentes. (Foto: Enrique Orvañanos)
"En 1970 nació Jardines del Recuerdo, en respuesta a la escasez de espacios en los cementerios civiles, producto del crecimiento de la población metropolitana. Actualmente cubre 25% de los decesos acaecidos en su zona de influencia", explica Rodrigo Pérez Caballero, director de Servicios Funerarios de la empresa.
Casi cuatro décadas han pasado desde que las cuadrillas de trabajadores comenzaron los trabajos de construcción. La superficie total del terreno del mausoleo es de 350 hectáreas en una topografía irregular.
"Por el tipo de terreno y las características de la obra, se trabajó principalmente con maquinaria y equipo más que con trabajo intensivo", dice Javier Gutiérrez, ingeniero supervisor de la constructora encargada del proyecto, hoy extinta.
Las nuevas necrópolis responden a las necesidades de optimización del espacio y el cuidado del medio ambiente.
Su principal característica es combinar los elementos verticales y horizontales. "Jardines del Recuerdo revoluciona el concepto de los cementerios sombríos y lúgubres. En su lugar crea una infraestructura de espacios amplios, con vialidades que facilitan el acceso a los jardines divididos en secciones y lotes con bóvedas verticales", agrega Pérez Caballero.
SIGUIENTE: Diferenciación funeraria
|
|





