Plan B: vivienda usada
La caída de los inventarios de vivienda nueva ha puesto otra vez en el mercado a la vivienda usada.
El programa establece las bases para iniciar la recuperación, rehabilitación y comercialización de 4,300 viviendas vacías y/o deshabitadas, adquiridas con créditos otorgados por el organismo en los siguientes tres años.
En 2010 esperan recuperar al menos 1,000 viviendas. Los inmuebles recuperados se integrarán al denominado Programa de Habilitación, en el que concursarán cuando menos 12 desarrolladoras de vivienda que, de resultar ganadoras, se encargarán de reparar y renovar las construcciones para sacarlas nuevamente al mercado; algunas de las firmas que participarán son Casa Ruba, Urbi y Ara.
Ya hay planteamientos dentro de la Asociación de Desarrolladoras Inmobiliarias (ADI) “y sólo esperamos el momento en que las instituciones de crédito saquen esto al mercado”, dice Germán Ahumada, presidente de la ADI y director general adjunto de ara en entrevista con Obras.
Las desarrolladoras que se adjudiquen estas viviendas deberán repararlas y mejorarlas para sacarlas al mercado como un producto renovado.
“Es una oportunidad de inversión”, asegura Ahumada.
El abandono de viviendas es un fenómeno reciente que comienza a prender las alarmas de la industria. En 2009, aproximadamente 35,000 viviendas –con un costo promedio de 200,000 pesos– quedaron deshabitadas y bajo proceso judicial por falta de pago.
Los estados más afectados fueron Baja California y Tamaulipas. En Chihuahua, alrededor de 13,000 personas se encuentran en cartera vencida, pero 60% de ellas se ubica en Ciudad Juárez, según dijo a diarios locales el delegado estatal del Infonavit, José Flores Hernández.
El lanzamiento del programa para recuperar los inmuebles se hizo durante el segundo festival de la vivienda usada organizado por el Infonavit y constructoras como parte de la estrategia ‘Todos somos Juárez’, que también permite la regularización de pagos atrasados.
Todos somos Juárez
Los resultados que arroje el programa en Ciudad Juárez –donde el Infonavit tiene unos 8,000 créditos en cartera vencida–, nos dará un primer diagnóstico, dice Arturo López Arroyo, presidente de la Comisión de Vivienda de la Coparmex.
Resulta claro que el abandono de casas en el norte del país es producto de la violencia que se vive en la región, pero no es el único.
La falta de servicios de las viviendas en las llamadas ciudades dormitorio es otro detonante, que está cobrando fuerza en otras entidades de la República, como el Estado de México.
De no frenarse a tiempo, podría disparar el índice de morosidad de las hipotecas otorgadas por el Infonavit y contribuir al déficit de vivienda.
Pero la comercialización de inmuebles usados no se limita a los casos de abandono. El Infonavit lanzó una bolsa electrónica (Contacto Infonavit) para comprar y/o vender casas usadas, con un inventario de 7,000 viviendas y 646 corredores inmobiliarios.
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En 2009, aproximadamente 35,000 viviendas fueron abandonadas. (Foto: David Peón)


