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Columna invitada

La ética en las empresas de hoy

Las firmas deben definir su código de ética para fomentar los valores morales entre sus empleados; con ello, se propicia un ambiente de lealtad y compromiso entre los trabajadores y la empresa.

Por: José Antonio Bohon Devars* |
Lunes, 13 de julio de 2009 a las 06:00

CIUDAD DE MÉXICO — En el mundo de hoy, donde la carrera por el resultado a corto plazo es lo importante, alcanzar el cierre de la operación hipotecaria, sin considerar si el cliente realmente tiene la capacidad de pago requerida, es lo que da mayor comisión. Donde el engaño al cliente se vuelve parte de la negociación, donde hay vendedores que prometen lo que sea para alcanzar sus metas y en consecuencia sus bonos, donde los cuerpos encargados de la seguridad pública se ven superados, nos hace preguntarnos y reflexionar ¿qué pasó con la ética?, ¿dónde están los valores?, ¿a dónde va la humanidad?

Aquí se abren muchos frentes, se refleja una parte de esta realidad, pero no podemos dejarnos vencer por aquellas cosas que van más allá de nuestro control.  Cada quien debe de pelear en su propia trinchera, por su día a día, por su ambiente laboral, para poder alcanzar un beneficio para toda la sociedad.  De tal forma que, sí se tiene un comportamiento ético se podrá alcanzar este objetivo.

Así, se debe reconocer que se utiliza la palabra ética con tanta ligereza que parece hasta difícil conocer su verdadero significado, por eso es recomendable comenzar definiéndola como "los principios morales o valores morales que indican lo que está bien y lo que está mal".

En un sentido muy pragmático se ha querido encasillar a la ética definiéndola como "La ética de los negocios comprende  los principios morales y normas que guían el comportamiento en el mundo de los negocios".  De hecho, hay personas que piensan que sus valores personales y  principios, no tienen nada que ver con los que se presentan en su ambiente laboral.  Esto es un error, cuando una persona ética trabaja en una empresa donde la ética permanece, ésta persona tendrá un lugar donde pueda desarrollar todo su potencial y su grado de  lealtad será inimaginable.  Sin embargo, si se da el caso contrario, simplemente la empresa tendrá a un mercenario, que en cuanto llegue un mejor postor se irá.

Las empresas cuando quieren definir su código de ética, integran una serie de valores como la honestidad, lealtad, integridad, innovación, calidad, el respeto por el individuo, entre otros. Algunos de éstos se repetirán entre las empresas, pero algunos serán más enarbolados que otros: ¿de qué depende esto?

Intentando  dar una respuesta a esta interrogante, es importante saber que a partir de la misión y de la visión de cada empresa se pasa a definir los valores y las metas de la misma. Estos van a indicar lo que es lo importante de la empresa.  Evidentemente en todas las empresas debe de haber congruencia entre lo que las define y lo que se vive en las mismas. Esto es lo que las hace exitosas, lo que las distingue como líderes.  No se pueden importar de otra empresa, no se pueden dar por consultoría, se tienen que vivir.

Queda por demás decir que cada empresa adecua ciertos principios y valores, que al final deben ser examinados todos a la luz de la Ley Natural.

Así se tiene que las empresas exitosas dentro de sus principios y valores resaltan algunos más que otros, como por ejemplo Hewlett-Packard la dignidad y valor de sus empleados, IBM el respeto al individuo.  Quizá la empresa más famosa por tener su código ético con los mejores resultados sea Johnson & Johnson ya que le ha permitido ser reconocida como una empresa con gran responsabilidad comunitaria y social.

Para darle formalidad a esta serie de valores que identifican a la empresa, se crea el código de ética.  Se recomienda seguir cinco pasos para que cuando se pase a la etapa de implementación del mismo por medio de programas sea más fácil.  Los pasos son:

Involucrar en la redacción a todos los que tengan que convivir con el código, en especial los líderes de la empresa, alta gerencia, ya que serán los abanderados de los mismos. Es necesario contar con la asesoría de un experto en el tema, para que las ideas sean expresadas con claridad y con pleno apego a la Ley Natural. Tener una declaración corporativa, pero permitir algunas complementarias por unidades. Debe de ser breve, claro, fácil de entender y recordar. Debe ser no muy complicado para que la gente crea en él. Hay que ponerlo en la cúspide para que se incluya en el discurso y en las acciones.[5] Promover una comunicación eficaz que fluya de la alta gerencia a la base para lograr que todos los colaboradores lo conozcan y se desarrolle la cultura empresarial

No hay que perder de vista que el código de ética se alimenta de ética individual, profesional y social.  La ética individual está constituida por los valores y normas resultado de la influencia de la familia, educación, igualdad. La ética profesional se forma de los valores y normas de los gerentes y empleados y se utiliza para tomar decisiones sobre lo que es un  comportamiento apropiado.  Por último, la ética social, que se refiere al bien común y la responsabilidad social.

La implementación del código ético consiste en que cada empleado debe de conocerlos, entenderlos, aceptarlos y saber como actuar de manera consistente en función a los valores. Hay que intentar librar los obstáculos. No basta con divulgarlo en un póster o repetirlo muchas veces. Se tienen que alinear las estrategias, los procesos, los programas, las políticas, las evaluaciones de desempeño, identificando tanto incentivos como castigos del proceder de los colaboradores, mencionarlo en todos los discursos (eventos de fin de año, entrevistas, conferencias, reuniones de trabajo, presentaciones), además de un programa de posicionamiento.  En otras palabras, hay que vivirlo día a día. 

"Una empresa será lo que es su gente... y su gente será lo que es su jefe es".

Don Lorenzo Sertvije

En la medida que las empresas vivan en cada momento su código ético, podrán dar el paso natural para convertirse en empresas con responsabilidad social corporativa, esto es, una empresa que asume su obligación, que busca maximizar sus efectos positivos sobre la sociedad y minimizar sus efectos negativos.

Las responsabilidades sociales de la empresa se clasifican como:

Responsabilidad económica: producir los bienes y servicios que la sociedad quiere a un precio que permita a los accionistas y a la empresa perdurar, y al cliente adquirirlo. En otras palabras la empresa debe de ser rentable, y en esta se basan las demás responsabilidades. Responsabilidades legales: la obediencia a las leyes en su ámbito tanto local como federal e incluso internacional.  Hay empresas que cumplen con estándares más altos de los que la ley local regula. Responsabilidades éticas: es importante considerar que las empresas en su vertiginosa carrera para generar nuevos productos o agregarles atributos a los existentes, incluso una empresa científica, donde la producción de conocimiento responde a la libertad de investigación,  deben de considerar sus propios valores ejerciendo una responsabilidad compartida con la sociedad.[8]  Haciendo las cosas bien, de manera justa y equitativa. Responsabilidades voluntarias: se incluyen proyectos comunitarios y contribuciones de caridad. Responsabilidad ambiental: es importante agregar esta responsabilidad y no cubrir con el mínimo que piden las leyes, hay que esforzarse en ser una empresa limpia, buscando el desarrollo tecnológico que permita que seamos una empresa verde. Lo que a la naturaleza le lleva miles de años construir, en fracciones de minutos el hombre lo puede destruir.  No se debe de olvidar que es un solo planeta en el que vivimos todos y hay que cuidarlo.

En la medida que las empresas se den cuenta que esto no es una moda, sino que es una tendencia mundial, basada por un lado en el éxito que han tenido aquellas corporaciones que tienen su ética de negocios bien definida, y por otro lado, en que una empresa que es conocida como "tramposa", que intenta dar el mínimo a sus clientes, que pondera el resultado a corto plazo, que su ventaja competitiva no se basa en la calidad, ni eficiencia, está destinada a desaparecer.  En cuanto el cliente, y la misma sociedad tenga la oportunidad de satisfacer su demanda de bienes o servicios con otra empresa, así lo hará.

Sólo donde las empresas que viven sus propios códigos éticos, desarrollan su planeación estratégica, sus planes, sus programas, y sus políticas pensando en la persona, la contribución a la sociedad y con su ambiente, se podrá hablar de un crecimiento de la calidad de vida tanto de los colaboradores de las empresas como de la sociedad en que se esta inmersa.  Con la mundialización, la aldea global, ya las sociedades son cada vez más cercanas, por lo que no se puede decir que el daño será local. 

Todos formamos parte de un pequeño subsistema, una empresa que de una u otra forma tiene sus efectos tanto positivos como negativos, que se irán multiplicando y terminarán afectando a la sociedad.  Se deben de hacer esfuerzos por tener un mejor mundo unificando esfuerzos.

* El autor es catedrático y titular de Matemáticas así como aspirante al doctorado de la Universidad Anáhuac México Sur.El artículo fue dirigido por Dirigido por el Dr. Carlos Miguel Barber Kuri.  


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