Entre las vertientes menos conocidas en el desarrollo de videojuegos está el género religioso. En México no tienen el mismo impulso que con nuestros vecinos del norte, en donde su historia se remonta a 1991 con
Exodus: un juego para Nintendo donde Moisés debe llevar a su pueblo hacia la tierra prometida.
Casi dos décadas más tarde, programadores afines a grupos evangélicos -y que saben usar los medios para aumentar la feligresía- han creado títulos bastante populares como Left Behind -saga en dos partes para PC donde un grupo de rebeldes combate a las fuerzas del mismísimo Anticristo- y Guitar Praise para PC y Mac, donde el jugador toca himnos religiosos.