Google quiere reconquistar Android

La estrategia de código abierto del sistema operativo se salió de las manos de la tecnológica; Google busca reivindicar el potencial de Android a través de la ‘experiencia Nexus’.

Por: Adrian Covert |
Jueves, 06 de junio de 2013 a las 15:34

NUEVA YORK — Irónicamente, la mayoría de los mejores teléfonos con Android no ejecutan la mejor versión del sistema operativo.

Google ha comenzado a cambiar esa situación. La empresa ofrecerá pronto los dos mejores teléfonos Android de 2013 -el Galaxy S4 de Samsung y el One de HTC- de una forma desbloqueada y con un software directo de Google, es decir, sin sus respectivas interfaces de usuario hechas a medida por cada fabricante. En su lugar, los dispositivos vendrán con una versión inalterada de Android que funciona justo como Google quiere que Android funcione.

El mes pasado, en la conferencia de desarrolladores Google I/O, la compañía se refirió a la versión estándar de Android como la "Experiencia Nexus". Aunque los teléfonos que incorporen esa versión denominada "Experiencia Nexus" estarán disponibles exclusivamente en la tienda Google Play, no serán iguales a otros dispositivos "Nexus" comercializados por Google. En éstos últimos, la firma diseña el hardware de esos teléfonos además del software.

Convencer a los fabricantes de lanzar dispositivos Experiencia Nexus (esto es, con la versión estándar) es un paso importante para Google para reivindicar y recuperar el control de su sistema operativo móvil Android de código abierto. Pues en los últimos años, el gigante de las búsquedas perdió el control en muchos aspectos.

Cuando Google lanzó Android por primera vez en 2008, lo hizo con la promesa de que cualquiera podía hacer lo que quisiera con el código públicamente disponible de forma gratuita. Eso inicialmente fue una buena idea. Había numerosas empresas de renombre, como HTC, que deseaban competir con Apple sin tener que desarrollar desde cero un sistema operativo (o adquirir la licencia del patético sistema Windows Mobile 6 de Microsoft).

Las primeras versiones de Android tenían muchas deficiencias y esas capas o "pieles" que los fabricantes le añadieron al sistema, como la interfaz de usuario Sense de HTC, le daban una apariencia de cohesión al sistema operativo. Al darse cuenta de que no había modo de diferenciar a primera vista un dispositivo Android de otro, los fabricantes de smartphones comenzaron rápidamente a producir "pieles" a su antojo.

Mientras eso ocurría, sin embargo, Google hizo importantes mejoras en Android. En 2010, emprendió seriamente la integración de sus servicios y tecnologías más fundamentales en el tejido del sistema. Para mejorar el diseño de Android, Google fichó a Mattias Duarte, quien jugó un papel clave en la construcción del webOS, el sistema operativo de Palm tan aclamado por la crítica.

Pero ya era demasiado tarde. Para el momento en que Google descifró qué aspecto y efecto quería para Android, la gran mayoría de los dispositivos ejecutaban una piel personalizada, hecha a medida. Los únicos dispositivos que corrían la versión estándar del sistema eran los propios teléfonos de Google, los Nexus. Google no divulga las cifras de ventas de sus dispositivos, pero aparte de la tablet Nexus 7, las actuales estadísticas de uso parecen indicar que están muy por detrás de los más populares teléfonos Android.

Eso supuso un gran problema para Google: cada vez que la empresa liberaba una actualización de Android, esas mejoras no llegaban a todos los móviles con interfaces de usuario personalizadas. Lo que revestía una enorme diferencia con respecto a sus rivales: en la mayoría de los casos, cuando Apple y Microsoft lanzan una mejora, todos los usuarios de iPhone y Windows Phone la obtienen al mismo tiempo.

En un mercado cada vez más feroz, los fabricantes no están dispuestos a dedicar el tiempo y los recursos necesarios para personalizar las actualizaciones después de que ya vendieron el teléfono... Para gran disgusto de los clientes.

Si los fabricantes hubieran decidido actualizar sus dispositivos, estarían (y siguen estando, si las cifras de uso sirven de indicador) uno o dos años rezagados con respecto a la última versión del sistema.

Al día de hoy, la versión estándar de Android es, de lejos, muy superior a cualquier versión con una interfaz personalizada. Salvo por algunas deficiencias en su aplicación para cámaras, se ve mejor y funciona mejor.

Pero ahora que los smartphones ya no se esfuerzan por competir en hardware y la mayoría de los dispositivos con precio similar son esencialmente indistinguibles entre sí, los fabricantes tienen miedo de renunciar al único elemento diferenciador que les queda: la interfaz de usuario personalizada... Incluso si la versión estándar de Google es superior, incluso si puede usarse libremente y sin costo.

Es por eso que el concepto de Experiencia Nexus es tan crucial para Google. Al llevar su visión idealizada de Android a los dispositivos más populares, podrá introducir a su arbitrio las actualizaciones en esos teléfonos, complementándolas con sus funciones más innovadoras y competitivas.

Pero la compañía tendrá que ir un paso más allá de su oferta actual. Para tener un impacto real, la tecnológica tendrá que encontrar la manera de que esta "Experiencia Nexus" esté disponible como una actualización para los actuales propietarios de estos dispositivos, aunque los hayan comprado a través de una operadora de telefonía.

Es una aspiración fincada en la ilusión. Sus socios de hardware seguramente se enojarán con la idea, pues se convertirían básicamente en una carcasa invisible para el sistema operativo de Google.

Empero, si Google puede lograr eso, aunque sea en cierto grado, estará en una mejor posición para competir en el espacio del smartphone.


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