Despacio por la India
En calles ataviadas de colores, olores y movimiento, hay que ir a paso lento para recorrer la India.
Publicado: Miércoles, 31 de diciembre de 1969 a las
El olor de las especias inundan las calles de la India. (Foto: Stock.xchng)
En el mercado Devaraja, Beldram, un hindú musulmán de 15 años, insiste en llevarme a su puesto de inciensos y esencias, el negocio familiar durante cuatro generaciones.
En su local, con vidrieras llenas de botellas de colores, aceites y esencias de flores, Imbram, el hermano mayor de Beldram, se luce con algunas palabras en español y con orgullo extiende sus productos naturales: agarbathys (inciensos) de a kilo, citronella para los mosquitos, aceites de naranja, coco, rosa, vainilla, jazmín, reina de la noche, loto, ámbar, sandía, flor de Cachemira y blue moon, "la que usa CK en sus perfumes", reza el audaz vendedor.
Trato hecho. Los olores de Mysore generan un efecto aromaterapeútico que llena los sentidos, se esparcen a nuestro alrededor y embelesados nos llevan a seguir la huella de sus más grandes gobernantes.
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