| El sueño dorado | 1 - 5 |
Actualmente las grandes construcciones causan desviaciones en las calles, pues son muchas. (Foto: Cortesia SXC)
Dubai era una ciudad donde antes no se levantaba un arbusto y hoy es hogar de una compleja ciudad. (Foto: Cortesía SXC)
Fui a los Emiratos Árabes Unidos en busca de dinero. Si ahí gastan sin problema 20 millones de dólares en una fiesta, ¿por qué no habrían de invertir en mi proyecto? Mi mamá, Rosa de la Rosa, construyó hace veinte años una reserva ecológica privada en México que da refugio a la fauna silvestre, y ante la necesidad de expandir su trabajo, requeríamos conseguir capital.
Por medio de grupos ambientalistas fui invitada a una serie de conferencias organizadas por el gobierno de Dubai, donde hubo un evento especial para presentar proyectos a posibles inversionistas. Ahí conocí a un emiratí de túnica blanca impecable, kaffiyeh, lentes oscuros y celular.
Me dijo que había estudiado en Londres y un poco después mencionó su nombre, pero no lo retuve. Buscó un papel para anotarlo, pero al no encontrar ninguno, sacó un billete de 500 dirhams -140 dólares, aproximadamente- y escribió "Khalid". Me reí y le devolví su billete, pero él insistió en que lo conservara.
SIGUIENTE: Todo lo que brilla es oro
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| Publicado: Lunes, 01 de junio de 2009 a las 15:25 |
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