Lo que ni los parisinos vieron de París
Entérate de la ciudad que nunca hallarías en una postal: cementerios, calles, vendimias y mucho más.
Las calles de MontMartre, cerca de la ofrecen una aventura tan sólo perderse entre las calles más discretas. (Foto: Cortesía SXC, por Hilde Vanstraelen)
Sacre Coeur es una edificación religiosa en Montmartre, pero un paseo por los alrededores nos desvelará su alegría. (Foto: Cortesía SXC)
Pero la capital alberga numerosos tesoros que, en ocasiones, desconocen los propios parisinos.
Muchas veces basta con aventurarse en una callejuela desconocida o empujar una puerta para descubrir cosas maravillosas.
A Guillaume Apollinaire le encantaba el ambiente austero y evocatorio de la posada Aigle d'Or, en la rue du Temple, en el distrito III de París.
El lugar, que conserva magníficos vestigios de la época de Luis XIII, hoy lo ocupan el Café de la Gare y escuelas de baile.
No muy lejos de ahí, una placa del Quai aux Fleurs señala el lugar de residencia de dos célebres amantes, Héloïse y Abélard, que se conocieron en la Isla de la Cité.
Cada año, desde 1934, la fiesta de la vendimia de Montmartre celebra la llegada de las cosechas procedentes de las viñas de la Butte.
Durante varios días, se suceden simpáticas fiestas: desfile con trajes típicos de las cofradías vinícolas y las asociaciones, conciertos y sobre todo la recogida de la preciada uva, en la ladera de una de las viñas, en la intersección de la rue des Saules y rue Saint-Vincent.
(Fuente: Embajada de Francia)
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