Viaje a los fríos confines de la Tierra
Conoce las gélidas experiencias que un viajero relató a la revista Life & Style tras visitar Alaska.

Las cadenas montañosas son producto de la actividad volcánica de la región. (Foto: Especial )
Un crujido extraño interrumpió el silencio; segundos después, un enorme pedazo de hielo se desprendió. El capitán San Giacomo maniobró con maestría para acercarnos lo más posible antes de emprender el camino de regreso.
La tarde en los fiordos estuvo acompañada de un buffet de mariscos dispuesto en cubierta. La neblina regresó por la noche, esta vez para quedarse.
Llegamos a Sitka, nuestra última escala, envueltos en una densa capa blanca y una llovizna ligera. Alaska mostraba por fin su rostro frío y áspero. Me pareció justo: había sido muy benevolente.
Pueblo pequeño, en medio del bosque, Sitka tiene su espacio en los libros de historia por haber sido el escenario para la ceremonia de cambio de la bandera rusa por la estadounidense después de la compra de los territorios en 1867.
SIGUIENTE: La despedida
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