Un clavado al edén de los cenotes mayas
Descubre las bellezas naturales de Cancún a través de un relato de la revista Travel & Leisure.
En e
ste contexto, hacer una ruta sobre los cenotes de la Riviera Maya significaba todo un reto; muy atractivo, por cierto: por un lado, sabía que se trata de formaciones geológicas únicas en el mundo, exclusivas de la península de Yucatán. Son, además, un destino alternativo y mucho menos concurrido que las playas de esta región. Sabía también que todos estan conectados entre sí, y que se formaron por el desgaste de la roca caliza. Lo que nunca imaginé es que, por alguna razón, sería yo quien tuviera que sumergirse en los 80 metros de profundidad promedio de estos pozos sagrados para los mayas.
Buscar cenotes en la Riviera Maya es como buscarle hoyos a un trozo de queso gruyère: encontrarás por doquier. Actualmente, en la península de Yucatán, hay alrededor de 3,000, de los cuales sólo la mitad han sido registrados; el resto permanece inexplorado. Algunos están escondidos, como el Kin Ha, al que para llegar hay que seguir letreros pintados a mano a través de un camino de terracería; otros, hasta se han convertido en uno más de los atractivos que ofrecen parques temáticos como Kantun Chi o Hidden Worlds.
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El cenote Siete Bocas se ubica a más de 40 metros bajo el nivel del suelo. (Foto: José Luis Aranda)





