Canadá en cuatro tiempos

Acompáñanos en un viaje por la gastronomía de un país rico en costumbres anglosajonas y francesas.

Publicado: Miércoles, 31 de diciembre de 1969 a las
La última cena 10 - 10
Ya por la tarde el regreso a la ciudad reflejaba cansancio y un poco de nostalgia, porque el fin de este espléndido viaje estaba por llegar. Para la última cena la elección fue Laurie Raphaël de Daniel Vézina, probablemente uno de los chef más mediáticos –con dos shows de televisión y columnas de gastronomía y viajes– y alguien que entiende muy bien los beneficios del merchandising de su imagen y productos, empezando por la bonita boutique que se encuentra a la entrada del restaurante y que ofrece una infinidad de artículos para volver loco a cualquier gourmand, y más de tres libros con su imagen en portada.

La ambientación y diseño de vajilla en Laurie Raphaël están pensados para complementar los platillos: las sardinas portuguesas con ensalada y flor de calabaza rellena de champiñón y elote, combinaban perfectamente con una base de madera en donde se van acomodando los distintos tiempos del menú.

Finalmente uno de los dos postres que despidieron la noche fue un homenaje al Bulli: caviar de chocolate con espuma de aceite de oliva y un huevo pochado de coco, relleno de fruta de la pasión.

Diez días bastaron para darme cuenta qué poco conocía de la gastronomía canadiense, y aunque no me aburro para nada con la variedad gastronómica de México, felizmente regresaría a disfrutar del pintoresco otoño de Canadá para continuar el idilio de sus buenas mesas y mi paladar.

IR AL INICIO: Bajo la guía de una excelente chef