Insólito y 'made en China'
Pekín 2008 quedará registrada como la Olimpiada más cara y más vistosa… y también la más rara.
Cabelleras recortadas, sin tintes exóticos y el uso de una joyería discreta, fue lo que pidió el gobierno a los choferes públicos que recibirían al turista en sus taxis chinos (AP)
Nada de tintes de colores estridentes o conductores con el cabello largo.
“Los accesorios y el corte de cabello de una persona son parte de tu estilo, pero los conductores de taxi son la ventana de la capital china”, dijeron con toda seriedad las autoridades chinas encargadas de esta vigilancia.
Por supuesto también quedaba estrictamente prohibido dejar de usar el taxímetro o cobrar yuanes extra a los turistas que llegarían para las justas deportivas.
El reglamento para los taxistas indicaba también que debían abstenerse de fumar, escupir o, en el caso de las mujeres, el uso de joyería extravagante.
Y para quienes se negaran a recoger pasaje durante la temporada olímpica, el gobierno contempló (y advirtió) el retiro de la licencia de taxista.
SIGUIENTE: Para los 'no chinos' también hay reglas
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